Esta semana la presidenta de la Confederación General Económica de la República Argentina (CGERA) Ituzaingó y referente de CGERA nacional, Sandra Rey, analizó los anuncios realizados por el Gobierno nacional para regularizar deudas tributarias de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs). Si bien consideró como positivo que se reconozca la problemática del sector, también advirtió que las medidas son tardías frente a una crisis que se viene profundizando hace meses.
Recordemos que el Gobierno Nacional debió reconocer todas las grandes dificultades que atraviesa el sector PyME y decidió anunciar un paquete de medidas de alivio para las empresas industriales.
Es así que el anuncio más significativo fue la suspensión de los embargos de ARCA a las PyMEs hasta mayo del 2027, y sobre la medida Rey destacó que “la decisión representa un reconocimiento explícito de la delicada situación financiera que atraviesa buena parte del entramado productivo nacional”.
Por otro lado, la también empresaria de Ituzaingó señaló que “lo que hoy está anunciando el gobierno se pidió ya el año pasado, desde las distintas entidades”, y agregó: “las empresas que no consiguen sostener su actividad, acumulan deudas impositivas y tienen cada vez mayores dificultades para cumplir con sus obligaciones corrientes”.
A su vez, alertó sobre el cierre de empresas y cuestionó la demora de las medidas, aunque aclaró que “es positivo para el sector que hayan llegados las medidas, pero son medidas tardías, porque en realidad toda la problemática ya la tenemos hace más de un año, y ahora las empresas ya están desesperadas”.
También Rey estimó que entre el 50 y el 60 por ciento de los equipos industriales se encuentran detenidos, con consecuencias directas sobre el empleo y la producción, al señalar “yo creería que está parada el 50 o el 60 por ciento de las máquinas”, afirmó. Y seguido advirtió que “el problema no es solo la máquina, que quizás dentro de un año o dos lo pueden volver a reactivar, sino el puesto de trabajo que se pierde”.
Sobre la situación en Ituzaingó, señaló que la crisis también golpea al comercio, al manifestar “sobre todo lo ves en el comercio, que muchas persianas se están bajando”.
Ya de cara al cierre del año, la dirigente sostuvo que el alivio fiscal no será suficiente sin una recuperación del mercado interno, y predijo que “si no cambian un poco la visión o no hacen que se reactiven los mercados, es muy difícil que esto suceda, porque los milagros para el sector no existen”.
